Ante dolores de cabeza, garganta o cualquier parte del
cuerpo, acudo a los analgésicos. En realidad, hago lo mismo que la mayoría de
los argentinos. El 28 de junio me sentía muy mal, con malestar en todo el
cuerpo, por lo que opté por un ibuprofeno.
Luego, recordé un artículo de un
portal de salud, donde dice que es preocupante el tema de la automedicación
en el país. Entonces, no sólo me sentía mal por una posible enfermedad, sino
también por incurrir en lo indebido de medicarse sin prescripción médica.
A
la tarde, llamé al médico, que me revisó por completo. Me diagnosticó gripe. Me
recetó ibuprofeno.
¿Con noventa y seis años qué deseos pedirá mi abuela? ¿Será
algo personal o para los suyos?
¿Con que soñará Silveria? ¿En qué o quién pensará cuando se quedamirando para su interior?
¿Irá repasando la vida de cada uno de sus catorce hijos?
¿Enumerará uno por uno los nombres de sus muchísimos nietos,
sus varios bisnietos y de sus pocos tataranietos?
¿Recordará su infancia en Entre Ríos o su llegada a San
Miguel, en Buenos Aires, donde reside desde hace muchos años?
¿Esperará encontrarse con su marido, mi abuelo, quién ya
partió hace bastante?
¿Sus días durarán lo mismo que los míos? ¿Sus preguntas
serán tantas como las mías?
jueves, 29 de mayo de 2014
Green mile: traducido al castellano es la milla verde. Es el camino que une la última celda de un condenado a muerte con la silla eléctrica. El último tramo que lo separa de la muerte. De hecho, mientras el reo se encamina a la ejecución, los guardias anuncian: "hombre muerto caminando por la milla verde". Esto se describe en la película Milagros inesperados
Carrozas de fuego: Película británica estrenada en 1981. Relata la historia de unos atletas ingleses durante los Juegos Olímpicos de París 1924. Pese a haber ganado cuatros premios Oscars, es más recordada por la banda de sonido, compuesta por Vangelis, que por su trama.
El desarrollo de una ciudad se evidencia no sólo en la
cantidad de su población, de su industria o de sus riquezas, sino también en la
calidad de vida de su gente. El tránsito es un factor fundamental para mensurar
cómo se moviliza esa gente, hacia dónde y hasta con qué fines. Quizás por ello,
resulta complejo separar el humor social del flujo automovilístico. Circular
por Rosario, se transformó más en un problema que en una situación común, y el
centro neurálgico se amplía cada vez más.
Es por ello, que no podemos continuar dilatando el
necesario proceso de reordenamiento del tránsito. Encausar el flujo vehicular
para que las arterias de la ciudad cumplan con el fin para las que fueron
diseñadas, permitir la comunicación de los habitantes de una urbe, y no
convertirse en una dificultad al momento del traslado.
Ya en 1966, Julio Cortázar, con su cuento “La autopista del sur”, evidenciaba el hastío que provoca la congestión de una
ruta. Allí, los personajes llegan a situaciones límites, aflorando sentimientos
oscuros. Quedar atrapado en un embotellamiento, aunque sea por pocos minutos,
es una de las situaciones indeseables por las que pasa cualquier automovilista
de una gran metrópoli.
Justamente, Rosario se convirtió en los últimos años, en
la ciudad cabecera de una región que creció exponencialmente. Recibe por ello,
gran cantidad de personas que provienen de otras localidades y arriban para su
jornada laboral. Si bien el último censo arroja que no es específicamente
Rosario la de mayor crecimiento, esta centralidad determina que haya aumentado
el número de gente que se traslada al micro y macro centro rosarino. El
secretario de Servicios Públicos de Rosario, Pablo Seghezzo, indicó que unos
300 mil vehículos ingresan diariamente al centro de la ciudad. Un informe del IPEC (Instituto Provincial de Estadísticas y Censos), publicado en
septiembre de 2013, indica que el Gran Rosario creció un 237 por ciento en las
últimas tres décadas. Siendo Funes, Granadero Baigorria y Roldán, las de mayor
expansión. La región entonces, habitada por más de un millón de personas, tiene
a Rosario como epicentro de sus actividades.
Del mismo modo, se incrementa el número de patentamientos
de autos 0km en la región. Según publicó el sitio Impulso Negocios, en el
período 2011/2012 se patentaron 50 mil nuevos vehículos. La proyección de los años posteriores no indicaba una
realidad distinta: en el período 2013/2014 se venderían entre 40 y 50 mil
autos. En Rosario y Gran Rosario hay actualmente 333 mil autos patentados.
Por esta razón, se producen altos índices de polución en
el aire rosarino. La emisión de gases de los caños de escape, edificaciones en
altura y la reducción de espacios verdes, junto a factores climáticos como el
viento, la lluvia y la temperatura, determinan la calidad del aire. Daniela
Mastrángelo, coordinadora técnica de Planificación Ambiental del municipio,
indicó que para reducir el impacto ambiental es necesario restringir el uso de
automóviles. Es más, los niveles de contaminación son más altos en los sectores
donde mayor cantidad de tráfico se produce. Un mapeo de la calidad del aire
realizado por la UTN, muestra que la esquina más contaminada de Rosario es la
de Sarmiento y San Lorenzo. Por esta última, circulan 15 líneas de colectivos,
tras la implementación de los carriles exclusivos.
Precisamente, los expertos señalan que la manera de
reducir el ingreso de automóviles particulares al centro, es mejorando el
servicio de transporte público. Si bien, en los últimos años, el Ejecutivo tomó
medidas que tienden a hacer más eficiente la movilidad a través de ómnibus, aún
queda mucho por corregir. La doctora en Economía Marina Marsili, autora del libro “Transporte público en la gestión estatal, el
caso de la Semtur en Rosario”, explicó que el parque automotor creciente,
calles angostas creadas para otro tipo de ciudad y un transporte público muy
deficitario, son las claves de la situación del tránsito en Rosario. La doctora
Marsili señaló que la peor característica del transporte urbano es la
frecuencia. Aseguró además, que para disuadir el uso del auto particular hay
que intensificar el sistema de carriles exclusivos, mejorar la frecuencia del
transporte público y desalentar la posibilidad de estacionar en el microcentro.
Sin embargo, pese a que el parking no es un escollo para
los automovilistas, por su tarifa y permisividad, resulta complicado hallar
lugar para estacionar. No son precisamente las políticas públicas las que
interfieren entonces en este ítem. El bajo valor del ticket del estacionamiento
medido y de las multas por infringir esa norma, invitan a ingresar a la zona
núcleo. Pero, al haber pocos lugares donde aparcar, ya sea en la vía pública
como en cocheras, los automovilistas deben recorrer las calles en procura de un
espacio donde hacerlo. Lo que entorpece y engrosa aún más el tránsito.
Además, no es un dato menor destacar la presencia de
obstrucciones físicas que presentan las arterias rosarinas. Algunos son los
denominados corralitos, que indican las zonas donde realiza trabajos la empresa
proveedora de agua. Otros, los continuos piquetes que se realizan ante cada
protesta. También, las obras que efectúa la municipalidad, principalmente de
repavimentación. Estos y algunos más, incluyendo la falta de señalización o
distribución por parte de agentes municipales para morigerar los efectos de lo
detallado, provocan un caos permanente en el tránsito local.
Asimismo, es importante remarcar que existen contradicciones en las medidas aplicadas por los gobiernos municipales. No hay coherencia
en las políticas públicas. No se debate seriamente sobre la ciudad que se
quiere tener.
Por todo esto, para que una de las metrópolis más
importantes del país continúe avanzando, y que la calidad de vida de los
rosarinos no se vea afectada por el uso del automóvil, es absolutamente
necesario reordenar la forma de traslado de los habitantes de esta ciudad y de
la región.
Quizás la investigación comienza desde el momento mismo
en que me senté frente a un volante. Entonces, estaba seguro que yo podría
dominar la máquina, pero me atemorizaba lo que pudieran hacer los demás
conductores. Sentía que la imprudencia, la intolerancia, la falta de respeto y
la violencia de los que protagonizan el tránsito rosarino serían el reflejo de
la sociedad argentina toda. Me equivoqué por muy poco. Era así, sólo que yo
también formaba parte de esa sociedad altamente inestable, esquizofrénica y
poco inteligente.
Desde que obtuve el carnet de conducir y pasé a formar
parte de la fauna rodante de Rosario, comencé a forjar mis tensiones al
volante. La falta de estacionamiento, las dobles filas, los congestionamientos,
el derroche de bocinas y otros percances cotidianos, hicieron del manejo de mi
auto un asunto cada vez más stressante. Quizás por ello elegí el tema para el
Trabajo Práctico Final de Redacción, como catarsis, como un intento de
comprender mi estado nervioso al bajar del coche.
Apenas elegida la temática a desarrollar, la
municipalidad anuncia que próximamente comenzará con un plan de obras
destinadas a un reordenamiento urbano. El proyecto incluye nuevos espacios de
circulación, extensión de peatonales y carriles exclusivos, entre otras
medidas. El mismo municipio reconoce con esto, que algo hay que hacer para
mejorar la movilidad y distribución del tránsito.
Además, este año se aprobó la creación de seis cocheras
subterráneas. Se construirán en el Cemar, parque Sunchales, en el entorno de la
plaza del Foro, avenida Pellegrini y Corrientes, plaza Libertad y en la
Estación Rosario Central. Esto, lejos está de revertir el ingreso de coches al
macrocentro.
A medida que pasan los días, siento que el tema se
agiganta. Las noticias se suceden y comienzo a pensar que lo más dificultoso
será filtrar adecuadamente todos los datos que van surgiendo. La sensación
surge cuando en el Concejo aprueban la creación de seis cocheras subterráneas.
Paralelamente, ratifico mi teoría que se emite un mensaje contradictorio, por
un lado impulsan medidas para encausar el tráfico, pero por otro, toman medidas
que aumentan el caos vehicular. Las cocheras se construirán en el Cemar, parque
Sunchales, en el entorno de la plaza del Foro, avenida Pellegrini y Corrientes,
en la Estación Rosario Central y en plaza Libertad.
Y en esta última, recae principalmente mi atención. El 30
de noviembre, me mudo a dos cuadras de esta plaza. Y comienzo sufrir el problema
en carne propia. Fue toda una investigación paralela encontrar un
estacionamiento, cochera o garaje para guardar mi auto. Una vez más, mi
conciencia ciudadana se traba en lucha con mi necesidad diaria. No está bueno
que promuevan la llegada de los autos al macrocentro, pero yo necesito un lugar
para dejar el mío.
En tanto, desde el Concejo añaden capítulos a mi
intención de abordar el tema. Una de las últimas discusiones del año es la
tarifa del boleto. Una vez más, los concejales evitan una discusión profunda y
termina siendo desviado el tema, para ser sólo el detonador de contiendas
político partidarias dentro del recinto.
Aunque, recordé una propuesta de Germinal Terrakius,
eterno candidato al sillón de Culaciatti. El personaje creado por el actor
Miguel Franchi, esgrimía como una de sus propuestas en campaña, planear una
sola calle espiralada. Con ello se evitarían los embotellamientos, choques y
resultaría muy fácil ubicar cualquier domicilio.
Otro video que vino a mi memoria es el de la gran
entrevista a Julio Cortázar, contando entretelones del surgimiento de su cuento
La autopista del sur. La realizaron
en un mítico programa de la TV Española y lo repiten cada tanto en Canal
encuentro.
En cuanto a las entrevistas, consideraba necesario
realizar 2. Sin embargo, la burocracia municipal se hizo presente incluso en mi
intención. Hace un tiempo encontré a un viejo amigo de los picados de fútbol, a
los que ya no asisto y por ello hacía mucho que no veía. Me contó que estaba
trabajando con Clara García en la Agencia de Seguridad Municipal y que él me
agilizaba el contacto. Pero, a poco de comenzar a concretar las notas, hubo
cambios en el gabinete de Mónica Fein y la funcionaria en cuestión fue puesta
en otras funciones. De todas maneras, continué con la idea de hablar con García
sobre el tema, pero se negó por ya no pertenecer a la secretaría
correspondiente a la investigación. Por ello intenté que me diera una
entrevista quien ahora tiene bajo su órbita el tránsito, Pablo Seghezzo,
secretario de Control y Convivencia Ciudadana de Rosario. Tan complicado es el
título de su cartera, como lograr que acceda a la entrevista. Tras varias
postergaciones, decidí que los funcionarios públicos que aparezcan en el informe,
lo hagan a través de sus acciones o declaraciones en los medios.
Distinto fue el caso de la nota con la doctora Marina
Marsili, quien aunque también es funcionaria, ya que es Fiscal del Tribunal de
Cuentas Municipal, tuvo absoluta predisposición para charlar sobre el tema. En
uno de los días con mayor temperatura pautamos la nota en el mismo Tribunal, en
calle Maipú al 1500. Justamente, es una de las calles en las que funciona el
carril exclusivo. Hago notar el detalle, porque me resultó curioso cómo tras
destacar las bondades de esa medida con la doctora, pude cruzar Maipú en
horario pico con tanta tranquilidad, que el asfalto caliente se pegaba a la
suela de mis zapatillas. Quizás, es cierto que de a poco, los automóviles
particulares se van alejando de las arterias con carriles para el transporte
público.
Al día siguiente de esto, llego a sentirme muy
avergonzado por integrar la fauna rodante rosarina. Voy a retirar a mi hija al
jardín y dejo mi auto en doble fila, detrás de los de los otros padres, entorpeciendo
el flujo de tránsito en horario pico. Ahí, comprendo que si quiero que algo
cambie colectivamente, debo hacerlo primero en lo individual.
Los gobiernos municipales de los últimos años, tanto
ejecutivo como legislativo, muestran contradicciones en cuanto a políticas
referentes al tránsito. Mientras que se aplican medidas que muestran una
intención de reordenar el tránsito y cierta protección del medio ambiente,
también existen normas que van en un sentido contrario.
A favor del Ejecutivo, se puede indicar que se fomenta la
vida sana y al aire libre, con la implementación de las bicisendas y con la
denominada Calle recreativa.
Además, una apuesta fuerte fue el comienzo de los
carriles exclusivos para el transporte público.
En tanto, en un intento de aprovechar el uso de
información a través de internet, el municipio lanzó el sitio
movilidadrosario.gob.ar, donde a través del Centro de Monitoreo, se informa en
tiempo real las obstrucciones que pueden presentarse en el tránsito. Otro
ejemplo es el del sistema Cuándo llega,
con el que a través de un mensaje de texto o una aplicación para celulares, se
conoce la hora de arribo de los colectivos a una parada determinada.
Paralelamente, la municipalidad anunció que próximamente
comenzará con un plan de obras destinadas a un reordenamiento urbano. El
proyecto incluye nuevos espacios de circulación, extensión de peatonales y
carriles exclusivos, entre otras medidas.
Sin embargo, como se señaló anteriormente, existen puntos
que van en un sentido opuesto. No se desalienta el uso del automóvil particular,
ni se brinda un servicio de transporte público atractivo. Es más, la única
discusión referida al tema, se vincula con la tarifa del boleto.
También, este año se aprobó en el Concejo la creación de
seis cocheras subterráneas, con lo que lejos se está de revertir el ingreso de
coches al macrocentro. En el mismo sentido, el permiso de estacionar en amplias
zonas del micro y macro centro, con sólo abonar un ticket, va en el mismo
sentido. Incluso, la multa que debe abonarse por infringir esta norma es
mínima.
Por último, no es menor indicar que existe un cuerpo de
agentes de tránsito que resulta insuficiente para la cantidad de vehículos que
se movilizan por la ciudad. Si bien se incorporaron inspectores en el último
tiempo, parece que cada medida que se toma no alcanza a cubrir las necesidades
que crecen cada día.